Más de la mitad de la deuda Europea cotiza en negativo

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Hace justo un mes que Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), avanzaba la intención del organismo de revisar sus medidas de estímulo en diciembre. Algo que ha disparado la cantidad de deuda en negativo desde 1,38 billones de dólares hasta situarse por encima de los 2 billones, lo que supone aproximadamente un tercio de este universo, según datos de Bloomberg. También la moneda única ha reaccionado ante la expectativa de una ampliación del QE.

Entonces, el euro cotizaba a 1,135 dólares; este lunes, llegó a caer hasta los 1,05 billetes verdes, el nivel más bajo desde mediados de abril, si bien al cierre del mercado europeo volvió a situarse por encima de 1,06. Detrás de este movimiento está la expectativa de que la política monetaria de los bancos centrales de la eurozona y EEUU se mueva en sentido opuesto en diciembre.

Aunque la Reserva Federal aplazó la subida de los tipos de interés en su última reunión, pese a que los datos de crecimiento y de empleo daban argumentos para empezar a cerrar el grifo de dinero gratis, todo parece indicar que ésta será en el mes de diciembre, lo que ha fortalecido aún más al dólar. Según los datos que recoge Bloomberg, hace un mes solo un 36% de los bancos de inversión encuestados daba por hecho que la primera subida del precio oficial del dinero en nueve años sería en el mes de diciembre, mientras que ahora lo espera el 74% de ellos, el nivel más alto en lo que va de año.

Precisamente, el pasado fin de semana, John Williams, presidente de la Reserva Federal de San Francisco, reiteró que la institución “está preparada para subir los tipos de interés en diciembre”, una intervención que aprovechó para indicar que se hará de manera gradual. Al debate también se ha sumado Goldman Sachs, que ha calificado la progresión económica de EEUU como “recuperación a paso de tortuga”. Sobre el cuándo y cómo se hará, el banco cree que “el Comité subirá los tipos de interés 100 puntos básicos durante el próximo año, a razón de 25 por trimestre”. Eso supone terminar el año entre el 1 y el 1,25%.

Las medidas del BCE

Supermario volvió a la carga en su última reunión, al asegurar que incluso si es necesario están abiertos a implementar “un nuevo menú de medidas” que ayuden al Banco Central Europeo a lograr los objetivos de inflación. Claro que salir de compras por el mercado de deuda va a resultar cada vez más complicado para el organismo, ya que una de las normas que contempla el programa de estímulos del BCE es la imposibilidad de adquirir títulos con intereses inferiores a los de la facilidad de depósito, que actualmente se encuentra en el -0,2%.

Las previsiones sobre cuáles podrían ser las medidas a adoptar por parte de la máxima autoridad monetaria europea son muy variadas, pero parece que el mercado está descontando una caída en la facilidad de depósito de diez puntos básicos, hasta el -0,3%. Desde Barclays esperan este movimiento, que prolongue el programa de compras en el tiempo y, además, consideran probable que el volumen de compras mensuales se extienda en 10.000 millones de euros.

Más deuda en negativo

El volumen de deuda que se sitúa en terreno negativo se ha disparado solo un mes después de las declaraciones del banquero italiano, a pesar de las ventas que se produjeron durante la sesión de este lunes en el mercado a 10 años. Así, según los datos recogidos por Bloomberg, desde entonces la cantidad de bonos que se encuentran en negativo ha pasado desde los 1,38 billones de dólares hasta situarse por encima de los 2 billones de dólares, lo que supone casi una tercera parte de este universo.

“Las rentabilidades están cayendo por las especulaciones sobre una ampliación del programa de compras del BCE para respaldar el crecimiento y compensar las repercusiones económicas de los trágicos eventos de París”, apuntaba Markus Allenspach, de Julius Baer, la pasada semana.

En declaraciones a Bloomberg, Christoph Rieger, de Commerzbank, señala que el Banco Central Europeo “está haciendo poco para contrarrestar las especulaciones” y aderte de que si no se llevan a cabo las medidas del mercado “causaría claramente un revés al euro y, en general, a las valoraciones”. Con esta situación, la deuda alemana hasta los 6 años renta en negativo y, en el caso de la española, la rentabilidad de la renta fija hasta 2 años se sitúa por debajo del 0.

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